martes, 15 de abril de 2008

“Ahora cada uno sigue por separado”


En la ceremonia organizada por Capif, Gustavo Cerati definió los 22 shows en dos meses como “una burbuja en el tiempo”.

La industria del disco coronó la que consideró “Personalidad Musical del Año” para el 2007, y las estatuillas fueron tres, una para cada uno de los integrantes de Soda Stereo. Al final de la fiesta, sin embargo, las personalidades se redujeron abruptamente a dos: para cuando llegó el show final, con el prometido reencuentro en vivo del trío, Charly Alberti había abandonado el espacioso salón en el que se realizaba el evento sin mayores explicaciones, así que Cerati y Bossio terminaron tocando con Andrea Alvarez en batería. En el medio, el inventor de las Gracias totales se ocupó de prometer que no habrá más Soda a futuro: “Estamos juntos porque nos llevamos increíblemente bien, pero de aquí en más cada uno sigue su camino por separado”, aseguró.

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La paqueta fiesta en la que Capif montó la entrega, el miércoles pasado en el hotel Hilton, contó con los ingredientes de un evento pensado para agasajar a todos los eslabones de la industria, además de los premiados. Desde Sergio Denis hasta Kevin Johansen y desde Romina Gaetani hasta el cumbiantero Pablo Lescano, de Damas Gratis: todos dieron el presente en esta gran fiesta de la música que desde hace unos años se suma a la gran fiesta de la música que es la entrega de los Premios Gardel. Y, como suele ocurrir en este tipo de fiestas, más allá de la posibilidad de afianzar relaciones públicas o de que los aspirantes a figuras encuentren un espacio más donde mostrar sus caras, en general hubo poco de eso que se vende como sabor del encuentro.

En el medio del amplio salón, yendo y viniendo del corralito VIP en el que encerraban a los más famosos entre los famosos, el único que parecía divertirse con sinceridad era Zeta Bosio, embarcado en fabuloso plan Isidoro Cañones: no me importa nada. Abrazado a tres vistosas señoritas producidas para la ocasión, el bajista entraba y salía tomando los ascensores del Hilton, cada vez más contento, haciendo expansiva su felicidad y logrando la arenga de algunos: “¡Capo!”.

El show –conducido por un Juan Alberto Badía, notoriamente fuera de sintonía en un contexto en el que la remaba como podía pidiendo silencios respetuosos para los números musicales que presentaba– giró, por supuesto, alrededor de las figuras de los homenajeados. Así que un video fue mostrando las diferentes etapas de Soda Stereo, pasando por hitos como el show en el Obelisco, en el que juntaron 250 mil personas en los tempranos ’90, o la “conquista” de Latinoamérica. A lo largo de la noche también hubo temas de Soda interpretados por colegas: Leo García arrancó dando su electrónica versión de “Zoom”, Miranda! se hizo cargo a su manera de “Cuando pase el temblor”, Fito Páez mostró “Zona de promesas”, solo en el piano, y por último Emmanuel Horvillieur arremetió con “Nada personal”.

Al promediar la noche llegó el momento de la entrega efectiva del premio, a cargo de Afo Verde, que ahora preside Capif. Cerati, Alberti y Bosio recibieron cada uno una estatuilla propia. “Cada uno tiene una con su nombre, lo cual quiere decir que han preservado nuestras personalidades”, analizó Cerati. Y tras los agradecimientos de rigor largó el párrafo con el que explicó que Soda Stereo ya no vuelve, algo que para algunos alejó la posibilidad de que se concrete un rumor que viene circulando hace tiempo, el de un posible concierto gratuito de la banda el próximo 17 de mayo en el Obelisco. “Fueron dos meses y 22 shows, que nosotros llamamos una burbuja en el tiempo, porque fue algo increíble. También lo llamamos burbuja para no alimentar expectativas: estamos juntos porque nos llevamos increíblemente bien, pero de aquí en más cada uno sigue su camino por separado”, dijo.

Zeta sólo dio las gracias, Charly Alberti se extendió un poco más: “Está bueno terminar de esta forma, con todos ustedes. Más allá de todo lo bueno que pasó, lo mejor es habernos podido reencontrar. Eso fue para mí lo más importante de esta burbuja. ¡Salud!”. Abrazo, pose para la foto. Unas horas después, el músico cambió de opinión, o se olvidó de lo bueno que estaba terminar de esta forma, con toda esta gente: le pidió a Andrea Alvarez que lo reemplazara y se fue, sin más. Lo suyo sorprendió tanto que representantes de la discográfica amenazaban con rever los acuerdos con su nueva banda, Mole. Cerati y Bosio subieron igual con el reemplazo femenino. “Nos separamos y volvimos con Andrea”, alcanzó a bromear Cerati. El minirrecital arrancó con “En la ciudad de la furia”, siguió con “En el séptimo día” y cerró con “De música ligera”. Fue una suerte de show privado para unos pocos, asediados por grandotes de seguridad que trataban de prohibir las fotos, una batalla perdida desde el vamos en tiempos de celulares chiquitos. A la salida Afo Verde recordaba a la prensa que en mayo se editarán los conciertos de la gira “Me verás volver” en CD y DVD, además de dos discos con los temas. Todos felices en la familia de la música argentina, que si no fuera por la piratería sería una familia perfecta.


Fuente:Karina Micheletto para pagina12, Fotos:La nacion,26 noticias,Clarin.

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