lunes, 11 de junio de 2007

La leyenda del retorno

Cuenta la leyenda que, en 1979, Gustavo Cerati y Héctor Bosio eran estudiantes de publicidad que se intercambiaban casetes de The Police. Serú Girán editaba su obra cumbre,
La grasa de las capitales, mientras Almendra volvía a los escenarios tras casi una década de su separación.
En 1992, aquellos aspirantes a publicistas ya son Gustavo y Zeta de Soda Stereo, más Charly Alberti. El trío graba su discos más atrevido, Dynamo. Serú Girán se reúne y llena dos veces River Plate. Como si ahora le tocara cumplir con el síndrome de los diez años (ése que parece invalidar los divorcios de los grandes grupos nacionales), vuelve Soda Stereo.
Pero, ¿en qué se parecen los retornos del 79, 92 y 07 ¿Almendra, Serú, Soda¿, más allá de compartir la nostalgia de fans y la imputación de puro negocio de los detractores? En que irrumpen necesariamente en un momento de zozobra, dispersión e interregno, porque el recambio generacional se hizo esperar de más. Soda se reúne cuando ninguna banda de estadio argentina o latina (¿Maná?) ha logrado ocupar con igual calidad el espacio vacante. Ojalá mientras disfrutemos otra vez de un gran grupo de rock como Soda, unos veinteañeros estén intercambiándose unos mp3s de Arctic Monkeys, y soñando con tomar por fin la Bastilla de rock.


Fuente Clarin , Pablo Schanton.

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