martes, 18 de noviembre de 2008

Incursionan Zero Bosio y Tomy Lee como disc jockeys


El bajo y la batería la dejaron a un lado y se concentraron en su tornamesa, su computadora y el ánimo de la gente, que era muy poca.

Ciudad de Mexico.- En su faceta de disc jockeys, el bajista de Soda Stereo, Zeta Bosio, y el baterista de Mötley Crüe, Tommy Lee, no lograron convocar ni a medio millar de personas para escuchar sus mezclas en la Expo Rock 2008 la madrugada del domingo. Luego de una jornada que inició entrando la tarde del sábado en el Salón Maya 1 del World Trade Center, con La Casta y Tex Tex en el elenco, la gente esperó como platillo principal la presencia del músico de Soda y del de Mötley.

Pero muchos, que no investigaron cuál sería el papel de estas estrellas, se fueron haciéndoles señas obscenas y chiflándoles hasta enfadarse, porque sólo pusieron música para bailar y no tocaron sus clásicos instrumentos.

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    Zeta intervino con su concepto Live Sessions poco antes de la medianoche y, desde que se subió al entarimado, mostró una cara de decepción por la falta de afluencia de público.

    Aun así cumplió con su parte y puso muchas rolas clásicas de un antro discotequero, mucho más enfocado en creaciones europeas que fueron de Justice y New Order a Gnarls Barkley, Gus Gus, Paul Oakenfold, And One, Pulsedriver, EasyJeetters y Shape Shifters.

    Siempre tieso, con semblante de molestia y mirando de reojo a los pocos frente a él, Zeta puso música con toda la intención de arrancarles unos bailecitos a los presentes… y no lo consiguió.

    El argentino, de 50 años, llevó sus audífonos para hacer la verificación previa de lo que iba a poner en las bocinas, y aun con el esfuerzo, pocas personas se engancharon con su ritmo y con su cara de pocos amigos, que fue con la que llegó y con la que se fue.

    Duró hora y media ante los reflectores y, cuando se despidió, muchos le aplaudieron el hecho de que ya no estaría más ahí.

    Tommy Lee subió a escena acompañado de su amigo DJ Aero, con quien dio la bienvenida a la gente a través del micrófono.

    Le importó muy poco que hubiera escasa concurrencia y se dedicó a poner las rolas con las que bailó, se movió, aplaudió, animó a las personas a subirse a las sillas y tomó de su vodka cuantas veces le apeteció.

    Sin audífonos y con su computadora personal, en la que traía pegadas calcamonías de Kellis y Erykah Badu, el estadounidense, de 46 años, entretuvo a los pocos que aguantaron hasta las 3 de la madrugada del domingo.

    Él se concentró en la música que más le gusta, como urbana, de ritmos duros, hip hop y pop: Kanye West, Pizzicato Five, A Tribe Called Quest, Natasha Bedingfield y las rolas que más prendieron a todos, "Born Simply NUXX", de Underworld, y "For What You Dream Of", de Bed Rock con KYO, las dos del soundtrack de Trainspotting.

    Cuando su intervención concluyó, ya no había ni 100 personas. Pero le valió, pues dijo irse feliz de que fueran a escucharlo.

    Fuente: http://www.elmanana.com.mx/


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