sábado, 7 de mayo de 2011

Anita Álvarez de Toledo: "Cómplices los dos"



Anita Álvarez de Toledo cuenta de qué va su vida artística y se muestra esperanzada con la recuperación de Gustavo Cerati, su mejor amigo.

Anita Álvarez de Toledo tiene los apellidos y la entonación de una chica bien. Es la muchacha de estampa sexy y acting vocal desfachatado que sedujo a Gustavo Cerati, su mejor amigo, para ser incorporada como coreuta en la banda de Fuerza natural. Tiempo atrás, un ciclo similar la tuvo a espaldas de Fito Páez.

Leer [+/-]

    Este jueves se mostrará por aquí en carácter de pinchadiscos, y en el marco de la apertura del espacio Black Sheep. “Hago muchas cosas. Canto en el Faena con una banda de rock & roll. La uso para tocar, como una terapia. Y con un productor rosarino (Lesbiano) tengo a Motz, un proyecto de música inédita con el que sacaré un disco. Aparte hago los dee jay sets y mantengo Zip Zip, que es lo que hago con Leandro (Fresco). Toco en fiestas, en lo que sea”, narra Anita con ese tono de alcurnia arriba observado.

    Pese a estar en varios y haberse convertido en una referencia, Anita no tiene disco editado. ¿Acaso es una chica diletante? “Grabé tres discos y no los publiqué porque no me animé a dar el gran paso –revela–. Los grabé, los disfruté, conseguí la aprobación de mis amigos... Quizás no me interesaba en ese momento editarlos. Disfruto de tocar en vivo. Como siempre conseguí satisfacción con eso, nunca tuve necesidad de recurrir al disco”.

    “Por suerte, y gracias a Dios, no tuve que hacer otra cosa –redondea–. Antes, tenías que ir con un demo a una compañía, que un tipo lo escuchase, que a ese tipo le guste... Una locura. Hoy, editar es poner tu disco en Internet”.


    –Es curioso que, pese a tener amigos influyentes, no tuvieras una oportunidad para publicar.


    –No me interesaba. En países como éste, la industria es muy chica y busca cosas comerciales para salvarse. Y yo, componiendo, soy bastante anticomercial. Para qué exponerme a que alguien me diga “¿por qué no hacés algo tipo Machito Ponce?”.

    –Descuento que rompés el molde hegemónico de Fabi Cantilo, Hilda Lizarazu.

    –Ese es un estilo. El estilo que más oyó en la radio y quedó. Pero hay millones de artistas que están fuera de él. Suceden cosas fantásticas todo el tiempo. Y el abanico se abrió. Antes estábamos supeditados a lo que querían las compañías. Ahora no, la oferta es gigantesca. Yo estoy pululando por esa vía láctea alternativa.

    –Si googleás tu nombre, te destacás como celebrity.


    –No es un estigma. A los lugares donde me retratan voy a pasar música o a cantar, no para que me saquen una foto. Salgo en las revistas de sociedad pero a partir de la música.

    –Tus estampa y fulgor, quizás, lo vuelva inevitable.

    –Puede ser. No lo había pensado.

    –Tenés el ego moderado, veo.

    –Es que tengo una impronta budista de nacimiento.

    –Se cumple un año de la recaída de Gustavo. ¿Cómo te tiene su situación?

    –Los aniversarios son jodidos, el psicoanálisis siempre advierte estar atento a ellos. Tengo una conexión con Gus que está más allá de la dinámica diaria de una relación humana. Sigo conectada y sé que la está luchando, que está poniendo todo de sí. Y que va a salir. No importa el tiempo que tome sino que él está fuerte y con ganas de superarlo. Mi responsabilidad como amiga es ayudarlo. Hay momentos en que lo extraño en la diaria, como salir, divertirnos. Ahora estamos pasando por esto, hay que bancarlo. ¿Tocó esto? Vamos con esto, entonces. Me lo tomé así.

    –¿Sentís que “Fuerza natural” tiene tu impronta de algún modo?


    –En el momento en que Gus hizo el disco estábamos todo el tiempo juntos. Es mi mejor amigo. Pasamos el verano previo en Uruguay. Nos interesamos mucho en el esoterismo, en las fuerzas imperceptibles. Me encantaría pensar que hay algo mío en esa obra maestra.

    –¿Cómo es tu dee jay set?

    –Tengo una idea de lo que es música para escuchar dentro de un boliche. Me dejo fluir pero voy tanteando a la gente. Veo con qué se entusiasma y trato de ir por ahí. No voy a imponer un estilo porque el ritual es de a dos.

    –¿Los grandes te permitieron plantear tu rollo coreográfico y el modo de cantar?

    –Nunca hice coros en mi vida, las dos únicas veces que los hice fueron con Fito y Gustavo. Me llamaron porque les gustaba cómo canto, mi performance y demás. Y entonces me dijeron, hagamos un disco, salgamos de gira. Fue así.

    DJ set

    Anita Álvarez Toledo pasará música este jueves, en ocasión de la apertura del espacio Black Sheep (Paseo del Buen Pastor, avenida Hipólito Yrigoyen esquina San Lorenzo).

    Fuente:Germán Arrascaeta para La Voz.com.ar

Compartir: