sábado, 1 de octubre de 2011
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Feliz Primavera 0 !
SodaFans.com les desea una feliz " Primavera 0" a todos los Soder@s del hemisferio Sur.!
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Luciano
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Etiquetas: Fuerza Gustavo
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jueves, 11 de agosto de 2011
Comunicado sobre la salud de Gustavo
Hoy Gustavo cumple 52 años.
Queremos contarles que se mantiene estable y no se produjeron cambios significativos en su estado. Sin embargo, no perdemos las esperanzas y perseveramos en ofrecerle los mejores cuidados que le puedan ser brindados.
Percibimos en él sutiles señales, que nos confirman el camino emprendido junto al equipo de médicos, el equipo de enfermería, kinesiólogos, músicoterapeutas y demás especialistas que trabajan a diario con su salud.
La semana pasada, siguiendo con la tarea y participación que comenzó Gustavo hace tiempo en acciones desarrolladas por Red Solidaria, decidimos comenzar a hacer circular a través de su cuenta en Twitter (@cerati), información de algunas de las campañas en las que Juan Carr, responsable de Red Solidaria, requiera difusión.
Gracias a todos una vez más por las distintas formas de manifestar apoyo permanente a Gustavo, a sus amigos y a nuestra familia.
Fuente: Cerati.com
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Luciano
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2:27 a. m.
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Etiquetas: Fuerza Gustavo, Gustavo Cerati
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viernes, 29 de julio de 2011
Charly Alberti: “Extraño a Cerati y mi deseo es que se recupere porque quiero volver a tocar con él”

Entrevista a Charly Alberti en el programa de Ernesto Tenembaum
Charly contó que sintió mucho lo que le pasó a su compañero de banda, a quien confesó haber conocido porque quiso levantarse a su hermana. Además, habló de su fundación, de Amado Boudou, de Cristina y de Macri, y eligó canciones que cambiaron su vida:
"Come Together"- The Beatles
"Inmigrant Song"-Led Zepellin
"Message in a bottle"-The Police
"Kill all hippies"-Primal Scream
"The age of the understatement"- The Last Shadow Puppets
Escucha la entrevista completa [+/-]
Parte 1
Parte 2
Fuente: Radio Mitre
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Luciano
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1:54 p. m.
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Etiquetas: Charly Alberti, Fuerza Gustavo
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sábado, 9 de julio de 2011
Richard Coleman: “Soy incapaz de mensurar el éxito”

Richard Coleman publica un disco solista empujado por las musas y las circunstancias. Sale en 20 días y tiene destino incierto.
En el solista de Richard Coleman hay un tema que suena a Pescado Rabioso pero con el nervio de una banda post punk bailable. La pieza tiene un solo de Gustavo Cerati . ¿Cómo se expresará el sobre interno sobre esa participación?
Coleman: “No me lo planteé de ninguna manera especial. Gustavo ha participado en muchos de mis discos. Personalmente pienso ‘¡Qué bueno que llegamos a hacerlo, qué bueno que encontramos el momento en el estudio y pudimos trabajar en ese tema y no lo dejamos para más adelante!’ Cada vez que lo escucho me da una alegría y expreso ‘¡qué hijo de puta, cómo toca!’ Gustavo está en el disco, y ya”.Leer [+/-]
Richard Coleman ha cruzado una línea. Sin atender un plan trazado de modo minucioso, y tras casi dos décadas como líder de Los 7 Delfines, se ha convertido en solista. Para que se produzca el desplazamiento de líder a solista el azar hizo sus movidas. Ya se dijo, la situación es más circunstancial que meditada. “Desde la época de Fricción (su primer grupo, de mediados de los ’80) me plantean ‘Richard, ¿por qué no te hacés un disco solista?’ Y porque no, me gusta armar una banda, amarrarme a la mística de estar todos juntos”, revela este músico asociado al pop oscuro con resonancias glam y de buen gusto. “Siempre disfruté del trabajo de equipo –agrega–. Nunca me consideré irrefutable. Pero un día me pregunté ‘¿Como solista perdés la posibilidad de sopesar?’”.
La decisión de poner su nombre por encima de todo ya tiene sustento de peso. Un disco a publicarse en 20 días y cuyo título no quiere soltar por más tormento medieval que pinte. Todo bien, pero qué razón le ordenó a Coleman que vaya por las suyas. “Estaba metido con Ahí vamos de Gustavo (Cerati), mientras producía Carnaval de fantasmas de L7D. Todo al mismo tiempo, un despelote. Fue ‘Tweety’ González quien me dijo ‘quiero hacer tu disco solista’. Le comenté que me halagaba, pero que creía que no iba a tener tiempo. Eso sí, le prometí que, cuando fuera el momento, sería el primero con el que me iba a comunicar”.
Y el momento llegó. “Cuando terminé Carnaval de fantasmas, que se hizo entre 2005 y 2008, me picó el bichito de sentarme a componer. Y al tener un disco muy cerca, en especial ése, que me parece el mejor disco que hice con L7D, me resultó lógico que no podía ponerme a competir con ese estándar”, confiesa.
Así las cosas, Richard se puso a compilar temas y el disco nuevo se le reveló naturalmente. “Pero era 2009 y no tenía una perspectiva clara de cómo sería el año –precisa–. Se terminaba Fuerza natural, pero Gustavo no me había convocado aún
para la banda en vivo. Me puse a laburar y entonces le dije a ‘Tweety’: ‘Che, ¿te acordás de aquel ofrecimiento?’ Le mostré lo que estaba haciendo y pintó el entusiasmo, mucha pila”.
Grupo suspensivo
La obra ya terminada tendrá edición independiente, y supone el comienzo de algo con destino incierto. “Es un disco solista. No es que empieza mi carrera solista. Puede ser. Qué se yo”.
Esta cita textual deja en claro que L7D es un proyecto que entra en suspenso. “Les dije a mis compañeros: ‘Estoy preparando un disco, producto de una necesidad personal que no da para laburarla con ustedes. Me gustaría que consideraran parar un par de años’. Hubo reacciones diversas, casi todas fueron positivas”, revela.
–¿Encontraste nuevos modos compositivos en soledad?
–Me propuse tomarme cuatro meses y hacer un tema por semana, a los cachetazos. Y con el material juntado, hacer una selección que permita suponer que hay una dirección. Me levantaba todos los días temprano y pensaba “¿qué hago hoy?” Me acordé de Hemingway que escribía parado, y también rescaté otros escritores que sólo usaban tinta verde. La idea era conservar un ritual para que cuando aparezca la musa pase y se sienta cómoda. Quería marcar una diferencia, sí.
–¿Y entonces?
–Cuando una banda tiene sonido y carácter, a veces no vale la pena irse de ese lugar. En el disco hay baladas que no hubiera hecho con Los 7 Delfines, y un momento electrónico que hubiera quedado desubicado. Hay bastante énfasis en lo vocal, algo que siempre contemplé, sólo que aquí le doy una vuelta más de rosca. Me ocupé de todos los arreglos. Todo lo resolví acá, y luego fue embellecido por los músicos participantes.
–Siempre se te consideró un príncipe oscuro. ¿Mantendrás esa reputación?
Hasta donde pude ver, ahora adherís a una oscura sobriedad a la manera de Johnny Cash .
–No es un delirio tuyo. Es algo absolutamente adrede, una necesidad de salirme de la maqueta dark que, en algún momento, me quedó cómoda. Era más difícil explicar lo que uno hacía y pensaba cuando estaba preso de esa imagen y de lo que ésta generaba en los demás. La oscuridad poética está. Por más que el disco sea un poco más lumínico, la oscuridad está, aunque no prevalece. Soy el mismo tratando de salir de ese personaje. Por otro lado, Johnny Cash era “el” man in black. Lo descubrí cuando se estaba por morir, y no lo solté más.
–De L7D aún resuena la frase “la felicidad nos está matando”. Y ahora surge la inquietud si la paternidad y la placidez hogareña se filtraron en las nuevas letras.
–“La felicidad nos está matando” lo tomé como una vuelta de tuerca, como un buen chiste para compartir con mi mujer
en casa. Todo se filtra, pero el mundo de mis canciones es un mundo que no existe. Es una suma de pequeñas cosas que he vivido pero las he armado como si fuera un potato head. Y de eso salen monstruos y sirenas.
-Tus bandas fueron las grandes nuevas cosas por venir. ¿Libraste una batalla silenciosa contra la popularidad, hubo un deliberado autoboicot contra la masividad?
–¡The next best thing! Nunca supe mensurar el éxito. ¿Seis millones de vistas en el YouTube es ser exitoso? En estos últimos años evalué todo lo que hice desde que volví en 2005 (se había autoexiliado en Estados Unidos) y quedé muy satisfecho con los resultados. Todo lo que hice con Gustavo, Carnaval de fantasmas y este disco por venir son obras muy importantes para mí. ¿Qué repercusión tiene todo eso? No sé, no creo ser un músico popular. Sería desconcertante para mí tener repercusión. ¿Cómo fundamentar que no me importe? Cuando reviso mi propia historia, recuerdo no escuchar música comercial sino “la otra música”. No debería sorprenderme seguir con esa actitud al momento de la creación. A fin de cuentas, componer es una situación personal, muy íntima. Luego pienso cómo se la sirvo a los demás.
Fuente: LaVoz.com.ar
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domingo, 3 de julio de 2011
Luis Alberto Spinetta: "No soy el mismo tras visitar en la clínica a Gustavo Cerati"

Una mañana del verano pasado, Luis Alberto Spinetta (61) decidió correr hasta donde su madre para mirarla, protegerla, abrazarla. Viven a un par de horas de distancia y ella, Julia Ramírez, ya enfila hacia los 90 años. Pero el ímpetu no guarda relación con la nostalgia y la lejanía. El responsable fue uno solo: Gustavo Cerati.Leer [+/-]
Esa mañana, el "Flaco" arribó hasta la clínica donde internaron al ex Soda Stereo desde su llegada a Buenos Aires, tras sufrir su accidente cerebrovascular en Caracas, y le llevó la misma guitarra que le regaló a su hijo Dante a los 15 años. Un simbolismo. Un obsequio acompañado de otros: le cantó y le susurró un poema.
"Yo venía de la muerte de mi viejo, que me tocó muy duro, y ahora tengo a mi viejita bastante viejita, pero lúcida y muy genia. Y como el sanatorio donde estaba Gustavo está muy cerca de donde vive mi madre, me fui a cuidarla inmediatamente. Eso fue lo que sentí. Una necesidad de abrigo y cuidado. No soy el mismo tras visitar a ese gigante dormido", dice el cantautor, al teléfono desde Buenos Aires, apuntado como uno de los héroes del rock argentino que menos alarde ha hecho en torno a su preocupación por un Cerati ya dormido. Sólo decidió incluir en sus presentaciones el tema Té para tres, de Soda Stereo, el mismo que desenfundará en sus shows el 13 y 14 de junio en el teatro Nescafé de las Artes.
-¿Qué le generó lo sucedido con Cerati?
Lo he visto una sola vez en el anterior sanatorio donde estuvo. Le dejé la primera guitarra que le compramos a Dante para que me la cuidara y para que fuera su compañera. El es el guardián de esta viola y está mejorando con paso lento.
-¿Qué cambió tras visitarlo?
Todo: darme cuenta que no tienen valor las cosas a las que uno les da importancia. Es un respeto diferente por las horas que uno vive. Al ver a este genio dormido, uno realmente no tiene derecho a estar ni de mal humor si está bien de salud. Uno debe estar dispuesto a una entrega constante, por eso me pareció tan importante correr al regazo de mi madre y poderme refugiar en ella.
-¿Hay una reflexión en torno a la vida de los músicos?
Es que con Gustavo no tengo noción de sus costumbres y no hemos sido tan amigos como para que yo sepa de su salud. Eso sí, siempre lo vi impecable, nunca en un estado raro. Siempre para mí fue un señor
Cerati ha sido un vigilante silencioso de los últimos meses de Spinetta, pero hay otro ilustre que encarna el reverso: Charly García. El creador de Muchacha (ojos de papel) fue testigo y protagonista de la resurrección de su coterráneo desde 2009, cuando se subió a cantar en la reaparición masiva de García en Argentina, con un show en el estadio de Velez Sarsfield azotado por una lluvia implacable.
Spinetta sigue: "Charly está en una etapa muy buena, de reconstitución de las ideas. Ahora podemos conversar y tocar. Es un Charly mucho más lindo que el Charly absolutamente intratable de ciertas épocas. Siempre el mismo genio, pero ahora más incorporado al abrazo, a lo cotidiano y a la charla. Es un milagro muy lindo lo que ha sucedido con su vida".
Ni tan padre
Casi como una histórica devuelta de mano, el autor de No me dejan salir asistió a un reencuentro del propio Spinetta: su nuevo abrazo con los escenarios multitudinarios y con su historia. En diciembre de 2009, el artista dio su show más memorable de la última década, cuando celebró sus 60 años de vida y sus 40 de carrera en un concierto colosal que acumuló 50 temas, 37 mil seguidores y cinco horas de duración. Ahí aparecieron García y otros insignes, como Fito Páez, Ricardo Mollo y el propio Cerati, estableciendo el indiscutido rol de mentor del rock argentino que cae sobre Spinetta. Aunque él modera: "Todo padre es hijo y todo hijo es padre. Acá no tenemos problemas con el paternalismo"
Un año después cruzó la cordillera y llegó hasta el El abrazo, evento chileno-argentino que juntó a 70 mil personas en el Parque O'Higgins. "Lo del Abrazo me recuerda un escenario gigante, pero que me dejó con la sensación que a la gente en Chile le encantan mis shows. Sólo acepté porque era fuera de Argentina y en condiciones que nunca más se repetirán: muchos artistas en un solo sitio. Tenía muchos elementos que me alejaban de mi fobia por lo multitudinario", explica el "Flaco".
La debilidad de Spinetta por los sitios de convocatoria limitada redunda en otro clásico: desterrar de sus conciertos parte de sus himnos para privilegiar sus apuestas más actuales. El ejercicio ha provocado que durante años fans de vieja guardia saboteen sus presentaciones con peticiones a grito limpio ("nada que me intranquilice", acota), recibiendo la indiferencia de un artista que no cede a las súplicas de su hinchada. Más que distancia con su faz más reconocible, el cantautor siempre ha contado con un presente de alto vuelo, capaz de alimentar un espectáculo completo, lo que lo confirma como el rockero latino que mejor ha envejecido.
Ni piensa en la jubilación: "No, porque ya estoy preparando dos discos juntos ". De hecho, sus shows en Santiago se concentrarán en sus dos últimos títulos, Pan (2006) y Un mañana (2008), los que la crítica especializada ha acercado al jazz rock. "Eso es porque nunca han podido clasificarme. Si dicen que son jazz rock, es porque alguien está aburrido, no sabe qué decir y sale con una bobería. Lo mío es música fusionera y real", define, y agrega que en su banda también trae a su hija, la corista Vera Spinetta. "Ella es una bendición", remata.
Fuente:Claudio Vergara para latercera.com
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Anita Alvarez De Toledo : “Fuerza natural es un oráculo”

Dueña de modismos que se debaten entre el barrio, la alcurnia y el modernismo, Ana Álvarez de Toledo camina la vida despuntando un linaje que heredó de otras chicas súper poderosas del rock argentino como Fabiana Cantilo, Hilda Lizarazu y no muchas más. En diferentes etapas, sosteniendo vocalmente a Fito Páez o Gustavo Cerati, le adosó personalidad y carisma al rótulo de corista, lográndolo con nervio rockero y una alta sensibilidad soul. Mientras que, sobre el escenario del Hotel Faena, bañó de glamour a esas canciones kitsch que escuchaban nuestras madres en la peluquería.
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En cada caso, fue siempre ella: Anita. Porque, ya lo cantó alguna vez un viejo amigo de su familia: “Ana no duerme, espera el día / Sola en su cuarto, Ana quiere jugar / Sobre la alfombra, toca su sombra / Cuenta las luces, mira la gran ciudad”. Inspirada en la prosa de Luis Alberto Spinetta, la señorita del apellido aristócrata que a los nueve años debutó con el rock en un concierto de Grateful Dead, decidió largarse sola con Anita No Duerme, un proyecto musical que murió sin haber nacido, pero que abonó la ecuación Rock + Love + Emotion, algo que nuestra heroína respeta hasta el día de hoy.
GO: Se te conoce a partir de tu trabajo con Fito Páez, pero vos tenés una historia anterior como cantante de bares…
Sí, arranqué cantando en los bares con mis hermanos, de los cuales el más grande es guitarrista y el otro es baterista. O sea que a los quince ya estaba cantando. Hice al revés de cualquier músico, que empieza primero por el rock&roll y después se pone cabezón y termina tocando jazz. A los quince años empecé cantando jazz y terminé cantando rock&roll (risas) Recuerdo que tenía dieciséis y ya cantaba en el Roxy, donde hacíamos covers del rock, todos los que nos divertían a nosotros. Después, tuve otra banda con la cual tocábamos seguido en el bar de Fernando Olmedo, donde Fito me descubrió.
GO: ¿Y adentro tuyo movió algo el hecho de pasar de tocar para cincuenta personas a estadios junto a Fito?
Creo que me salvó la inconsciencia del momento, el hecho de no estar consciente de lo que estaba pasando. A Fito lo conocía más personalmente que musicalmente. De hecho, su música la conocí estando con él. Lo viví de modo absolutamente natural hasta que una vez fuimos a tocar “gratarola” a Rosario y cuando salimos a escena había ciento ochenta mil personas. Ahí, me di cuenta la magnitud de la situación. Fito es una persona absolutamente generosa y me trató como una rockstar, cosa que yo no era porque sólo estaba acompañando al verdadero rockstar que era él. Pero, no me cambió mucho la “bocha” porque siempre seguí haciendo lo mismo y lo mío por mi lado.
GO: ¿De qué manera atenta contra tu consolidación como artista el hecho de ser casi una abonada a las galerías de personajes de las revistas Gente y Caras?
Lo del personaje social es por el apellido… ¡Mi apellido me sirve muchísimo! ¡Como me va a pesar, boludo! (risas) Mi apellido me sirve muchísimo en el tema “cash”, porque me invitan a eventos, donde me sacan una foto y me pagan por ello… Realmente, la gente que piensa que por aparecer en una revista no puedo ser buena artísticamente, no me interesa y, por ende, no me interesa si escuchan mi música o no… ¡Me chupa un huevo! Obviamente, todo se reduce a cuando me escuchan cantar. La gente que nunca me escuchó pero vio una foto mía en Punta del Este de revista Gente, y de repente me escucha cantar, humildemente, les tapo la boca. Lo que hago es cantar y todo lo demás es un medio de subsistencia. La música habla por sí sola. Punto.
GO: ¿Qué factores te perjudicaron para que nunca pudieras publicar un disco propio? ¿Es una cuenta pendiente?
No hubo ningún momento de frustración porque, de hecho, grabé tres discos que nunca edité: uno con Nico Cota, otro con Claudio Cardone que es delirio psicotrópico increíble, y otro que fue el de Anita No Duerme, el cual realicé con Francisco Fattoruso y los Ibarbúru, los músicos uruguayos… O sea, mi mambo creativo siguió, y la gente que escuchó esos discos, los disfrutó. Para mí, con eso ya está.
GO: Es un acto realmente loable que no hayas recurrido a amigos célebres como Gael García Bernal, Dolores Fonsi, Leticia Bredice o Alan Faena para conseguir beneficios como la edición de un disco, por ejemplo…
Quizá, una persona que tiene en claro que quiere el éxito, hubiera usufructuado eso. Evidentemente, yo no me puse como meta tener ese éxito. Si no tengo nada real que a mí me vuelva loca, ¿para qué quiero llamar la atención? Quiero tener éxito con algo que le emocione a la gente, que le vuele la cabeza. Obviamente, esto es un pueblo y me termino haciendo amiga de todos los artistas con los cuales tengo rapport. Dolores Fonsi es mi hermana; Leticia quiso hacer un disco, me llamó y le dije “te ayudo, sos mi amiga”. Ella venía a Uruguay, me mostraba las letras que hacía y yo la ayudaba. Después, la invitaba a los bares de Uruguay para que comenzara a foguearse. Todo era bajo perfil, muy low profile, disfrutando de la persona y no del circo que se arma alrededor de ella… Todos son seres que me enriquecieron mucho como ser humano. Además, son amigos pero son gente que admiro, que me dan un alimento “almico-intelectual-energético” día a día. Jamás me acercaría a ellos por la fama… Si hubiera querido ser famosa, a los diecinueve años habría ido a cantar con Machito Ponce, que era lo que me habían propuesto. A mí, no me interesa sólo ser famosa… No tengo tele, crecí sin ella, mis viejos son hippies, mi mamá era una The Dead, una fanática de Greateful Dead. Mi motor no es la fama, la tele o la exposición.
GO: ¿Encontras alguna similitud entre tu trayecto y el de otras chicas del rock argentino como Fabi Cantilo, Juana Molina, Hilda Lizarazu o Claudia Puyó, las cuales comenzaron siendo coristas y luego construyeron su ruta propia?
Me cuesta hablar del rock argentino, porque no hago rock argentino. No pienso mucho en eso. Las veo a ellas y las respeto, las admiro, me encanta lo que hace cada una en lo suyo, pero no son un incentivo para mí, ni hacen algo con lo cual me identifique artísticamente… Es real que es mucho más difícil en este país y en Latinoamérica en general hacer una carrera en la música siendo mujer que siendo hombre. Es una realidad. Entonces, por eso, a las pocas chicas que lo lograron, les digo “yes!”, me saco el sombrero. La música argentina en general es absolutamente machista.
GO: Sin embargo, Gustavo Cerati te dio un lugar importante en su música… ¿Qué fue lo mejor que aprendiste de él?
Lo más importante que yo aprendí de Gustavo es a tener una mente de vanguardia, qué es ser realmente vanguardista en pensamiento para todo, para la vida. Es una persona que siempre ve más allá, musicalmente, estéticamente, y a nivel de apertura.
GO: ¿Cómo fue el momento de grabar “He visto a Lucy”, una de las grandes canciones de Fuerza Natural donde te destacas en la voz?
¡Ay por Dios! ¡Esa canción es increíble! La sesión de grabación de ese tema salió re natural, re escupida. Cuando escucho “He visto a Lucy”, enseguida siento un vapor, un humo… Aparte de algo musical, genera algo gaseoso… no sé cómo explicarlo. Es una locura lo que pasa con ese tema, es un temón.
GO: ¿De qué manera estás viviendo todo este calvario por el que le está tocando transitar a Gustavo?
No me gusta mucho hablar de este tema porque me pone muy triste. Él es mi mejor amigo, mi hermano cósmico, realmente... Siempre estuve a su lado. Es complicado hablar de señales de que algo podía llegar a suceder porque es algo muy perceptivo y no podría ponerlo en palabras. Lo que le pasó, yo lo percibí, lo imaginé y lo hablé con él mil veces; fue un tema de conversación de meses, pero nada se puede evitar y él tenía que pasar por esto. Para mí, está pasando por esto porque está haciendo un recambio y vuelve un Gustavo 2.8, con otra percepción, con otra mirada, con otra cosa. Esto era inevitable, es parte de su camino. Solamente una persona con la mente que tiene Gustavo puede atravesar lo que está atravesando ahora. El viejo dicho de que “los barcos se hacen de acuerdo a los mares que tienen que navegar”, funciona con Gustavo, quien está hecho para el Tsunami, para la tormenta perfecta, y no se hunde. Para mí, lo que le pasa a Gustavo es su manera abrupta de evolucionar, porque sólo él se la puede bancar, no otro ser. A veces, tengo la imagen de que el auto está parado en la ruta y hay que ayudarlo a arrancar de vuelta. Me pasa que lo extraño muchísimo, horrores, sufro mucho, pero es muy loco porque, al mismo tiempo, pienso que todo lo que pasó no me sorprende. De hecho, el disco Fuerza Natural es un presagio, es un oráculo de todo esto. Una vez, estábamos bailando en Punta del Este y justo pasaron un remix del tema “Deja vù”, entonces él me miró fijo y me dijo: “¡Boluda, me temo que el disco que hice es un fucking oráculo!”. Entonces, espero que estemos en la canción numeral.
Fuente: Go Palermo
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domingo, 12 de junio de 2011
Zeta en el programa "Un mundo perfecto"
El pasado 2 de Junio, Zeta estuvo junto a Estefanía Iracet en el progama "Un Mundo Perfecto" conducido por Roberto Petinatto.
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miércoles, 1 de junio de 2011
Adrián Taverna: "Hoy ser rockero es como trabajar en un shopping"
El sonidista que hizo más de 1500 shows con Soda Stereo cuenta cómo descubrió su vocación, sobre su trabajo con bandas como Divididos y Riff, y acerca del último show de Gustavo Cerati Leer [+/-]
Como tantos adolescentes a fines de los años 70, él quería ser diferente, ser rockero, pero más rápido de lo que imaginaba se dio cuenta de que su lugar no era arriba del escenario. Un profesor de bajo se lo dio a entender, intentando no herir sus sentimientos. "Vos estudiaste electrónica, ¿no? ¿Por qué no te venís a mi sala de ensayo a soldar unos cables?", le sugirió Rinaldo Rafanelli, quien tras el adiós de Sui Generis había armado el grupo Polifemo, junto con David Lebón y Juan Rodríguez, y en los ratos libres enseñaba su oficio a domicilio.
El muchachito -aún no esgrimía el porte robusto de hoy día, con tatuajes de sirenas y Ramones en sus brazos, sino que era bastante "flacucho"- no dudó ni un instante y esa misma tarde metió los escasos pero eficaces conocimientos adquiridos en el ENET N° 12 y una soldadora en un bolso y se marchó hacia la sala de Rafanelli y compañía.
Por esa puerta, dice, ingresó al mundo de fantasía rockera que tanto lo obsesionaba. Y nunca más salió. "Ahí descubrí que había otras maneras de estar involucrado en la música, sin ser músico", dice este hombre, que a los 15 años empezó soldando cables en una pieza oscura y que, más de treinta años después, terminó siendo el gran amplificador del rock argentino, una leyenda de los años 80 que detrás de la consola de sonido trabajó codo a codo tanto con Riff como con Virus, hasta que, poco a poco, aprendiendo mientras jugaba y experimentaba, se convirtió en el legítimo cuarto integrante de Soda Stereo? sin tocar una sola nota. Ni el "Zorrito" Quintiero ni "Tweety" González ni Daniel Melero: Adrián Taverna, sonidista.
"Con Soda hice más de 1500 shows -recuerda-, toda su etapa profesional e inclusive grabé el demo del primer álbum en la casa de Charly [Alberti], en una casetera, con una consola de seis canales. Lo mezclaba y lo grababa en vivo."
De allí en más, Gustavo Cerati no lo dejó escapar, ni siquiera después de la separación del trío, y entonces el joven con título de técnico en telecomunicaciones fue estrella de rock: los primeros años de discotecas ("éramos como los bailanteros ahora, hacíamos tres shows por noche recorriendo todo el gran Buenos Aires"), la sodamanía ("íbamos a tocar a lugares totalmente desconocidos para nosotros, fue muy audaz de nuestra parte hacer toda esa travesía"), el lánguido final de las gracias totales ("ninguno de nosotros quería hacer esos conciertos, entre los músicos estaba todo mal, el clima era espantoso. Era más un entierro que una despedida") y la reunión más espectacular que se haya visto en América latina ("fue una especie de revancha de lo del 97. Fue muy emocionante ver cómo había vuelto entre nosotros el espíritu de Soda").
¿Cómo fue que este rockero sin guitarra ni doble bombo, abducido por el rock duro y las camperas negras, moldeó el sonido de la gran bestia pop argentina? En parte, el milagro se lo debe a la Iglesia y, por qué no, a la policía. "Yo trabajaba haciendo sonido para Riff y un día los hermanos Peyronel deciden producir el tercer disco de Virus , Agujero interior , que era bastante rockero para ellos -recuerda-.
Me llamaron a mí para laburar con Virus porque estaban en la misma agencia y, al poco tiempo, Federico [Moura] me dijo que iba a producir a un grupo nuevo, Soda Stereo. Entre los shows de unos y otros no tenía mucho tiempo, pero por entonces a Riff se le empezó a hacer cada vez más difícil tocar, por eso de las cadenas, la violencia y qué sé yo. Nos pasaba que llegábamos a un pueblo y la policía nos paraba en la ruta y nos hacía volver a casa, o la Iglesia nos prohibía y no podíamos tocar. Riff tuvo que parar de tocar y entonces tuve más tiempo para grabar con Soda también." La Iglesia también hace milagros para el rockero medio.
O quizá la culpable haya sido la figura de Guadalupe que también lleva en su piel o el talismán amplificador que cuelga de su cuello. O puro mastering . Se cuentan muchas historias de Taverna, como que ha hecho cosas que sólo él puede hacer.
"Mi función fundamental en el rock, o por lo menos lo que siento que tengo que hacer, es amplificar la idea sonora de una banda, lograr que se entienda su mensaje artístico. Vos podés tener la mejor banda del mundo, pero si lo que querés transmitir no llega bien al público, no pasa nada", sostiene.
-¿Se puede ser rockero sin ser músico?
-Sí, claro. Yo interpreté con los años que uno tiene la actitud de rock; por eso, para mí, fue importante descubrir una profesión, que no tenía ni idea que podía serlo, porque yo quería pertenecer al mundo de rock, me fascinaba y me sigue fascinando. Yo me considero un rocker por encima de todas las cosas. No quería ser abogado o médico, sentía dentro mío que tenía que haber otra posibilidad de hacer cosas, ni siquiera pensaba en ganar plata.
Testigo privilegiado de los movimientos de la escena local, dice que desde los años 70 a esta parte el rock ha cambiado parte de su esencia: "Ahora los chicos quieren ser estrellas antes que ser músicos. En la música pasa como el fenómeno de Gran Hermano , entran para ver qué pasa y quieren ser famosos, si son buenos o malos en lo que hacen, no importa. Creo que como está planteado hoy en día el rock, es como trabajar en un shopping. El rock perdió rebeldía, entonces quiere decir que algo está mal".
SE DICE DE EL
"Taverna puede escribir varios capítulos de la historia del rock argentino. No sólo ha operado a las bandas más descollantes -Riff, Soda, Virus, Rata Blanca, Divididos-, ¡sino que ha convivido con esos artistas! Creo que nadie antes que él ha hecho giras tan importantes y tenido que resolver situaciones técnicas de toda índole, con el equipo y personal que hubiera -no siempre hubo la tecnología que se maneja hoy, ni asistencia técnica especializada-, en todos esos estadios. Más que en la historia del rock tendría que estar en los Guinness World Records . El demostró que no importa si es heavy o pop, la música merece escucharse con todo el volumen, dinámica y calidad posible."
Richard Coleman
YO ESTUVE AHÍ...
1981. La banda de la calle
"El Riff de los años 80 era «la» banda de rock callejera. Para mí nunca fue una banda de heavy metal, sino de rock pesado, de rocanrol, inclusive, con mucha guitarra y con canciones rockeras."
1986. Sodamanía
"Llegamos a estar ocho meses de gira sin volver a casa. Fue una locura y éramos muy jóvenes. Lo vivimos muy intensamente, porque para nosotros era como un viaje de egresados permanente."
1994. Divididos
"Hice el primer show de Divididos y trabajé con todas las formaciones, con Collado, con Gil Solá, con Araujo, con Catriel, con Andrea Alvarez. Soy amigo de Mollo desde hace más de 35 años y, entre otras cosas, hice la época más fuerte del grupo: en 1994, hicimos 14 obras en un año, una cosa impensada ahora."
2010. Siempre a su lado
Taverna estuvo junto con su amigo Cerati en varios de los momentos más importantes de su vida y también fue el único que estuvo a su lado en el hospital de Caracas, antes y después del ACV que sufrió el año pasado. "Fue un accidente que nadie esperaba, nada hacía pensar que podía pasar y pasó. Estaba en un gran momento, aliviado luego de sacarse de encima el regreso de Soda y todo eso. El mismo lo decía en la primera canción de «Fuerza natural»: 'Nunca me sentí tan bien'. Es tan contradictorio todo, que no tiene lógica. Ahora, la única situación que nos mueve es la esperanza y la fe de que se produzca ese milagro y que esté bien."
Fuente:Sebastián Ramos para La Nacion
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lunes, 23 de mayo de 2011
Lillian Clarke: "Nosotros lo que esperamos es que el abra los ojos y yo que me diga mamá"
En diálogo con LAFm., Lillian Clarke, mamá de Gustavo Cerati, dijo que este último año, tiempo en que ha estado en estado de coma Gustavo, se ha convertido en uno de los peores de su vida. Afirmó que pese a ser una grave enfermedad la que aqueja a su hijo, lo que los mueve a seguir confiando en su mejoría es la fe en Dios y en la ciencia.
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Lillian explicó que pese a estar en estado de coma Gustavo muestra reacciones de mejoría, como apretar las manos de sus familiares y diversas reacciones que les hacen creer que él los escucha.
Además agradeció a todos los seguidores del músico que a pesar del correr del tiempo, no dejan de hacer llamados y presentar su amor por Gustavo, lo que según dice Lillian se ha convertido en un aliciente para su familia y seguramente para Cerati a quién le leen algunos mensajes de fanáticos.
“Él es muy amoroso, es un muchacho que cuando está en Buenos Aires, se la pasa por lo menos todos los domingos con nosotros en la casa, viene a comer la comida de su mamá y lo regaño mucho por fumar”, indicó.
Así mismo, dijo que sólo le pide a la vida que le permita ver con salud a su hijo y aunque no pudiera seguir desarrollando como músico, si espera que lo haga como persona, afirmó que añora poder sentirlo cerca suyo y preguntarle qué le puede preparar de comer.
Finalmente, aseguró que tanto su familia, amigos y seguidores seguirán con la esperanza de la pronta recuperación de su hijo y con la firme convicción de acompañarlo hasta el final.
Fuente: Lafm.com.co
Publicadas por
Luciano
a las
10:13 p. m.
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Etiquetas: Fuerza Gustavo, Gustavo Cerati
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